"Yo sola entre los Dioses conozco la llave de la estancia donde está sellado el rayo." Roberto Calasso.

miércoles, 18 de julio de 2012

Saltan las notas como las hojas del árbol. Hay viento y hierba por todas partes, como en un paraíso inventado y nuestro, privado, porque sólo nuestros ojos perdidos se dan cuenta del valor de una compañía tan lúgubre y solitaria. (Y dulce)
Huele a tabaco y alcohol en vez de a campo. Eso está bien, es cómodo, no se aleja tanto de nuestra esencia, que es una, y es cuatro, y es nada.
Respiro, me encuentro, me muestro, grito en mi silencio, os lanzo imágenes sacadas de la poca alma que puede quedarme ya.

Me salváis, me salvo, nos hundimos.
Se mueve el trigo, se pelea. Es tan hermosa la luz como la música, tan suave la toalla como la piel.

Tan delicado el soplo como nuestra cordura.

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