"Yo sola entre los Dioses conozco la llave de la estancia donde está sellado el rayo." Roberto Calasso.

jueves, 21 de junio de 2012

No hay más cartas que escribirte, amor, no hay más cosas que inventar. Somos todo lo que hay en la sala, Somos La Sala, el aire, el viento, el duro suelo, la fría pintura, la nostalgia de las sillas vacías, las voces, la música de fondo (No tan fondo si callas)
Somos el rayo de sol que te cae en la cara, somos tus ojos cerrados y la eternidad de tus pestañas, y tus manos, y las suelas de tus zapatos.
Somos el mundo, el frío, el desnudo ojalá de las cosas.
Y por ser, no sé qué somos, la ternura, tu cuello, el jazz, la brisa, la ráfaga, el mundo.
Puede que incluso el papel y la tinta, la sangre y el cuchillo y tú y yo, mutuamente en la cama gris de la ciudad.
Existimos, respiramos y nos rozamos las almas.
Qué fácil sería si los libros fuesen besos y las conchas gloria.

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