"Yo sola entre los Dioses conozco la llave de la estancia donde está sellado el rayo." Roberto Calasso.

viernes, 29 de julio de 2011

Ese día me quedé en la cama hasta que estuvo bien alto el sol. Arremoliné el edredón espeso entre los pequeños dedos de mis pies, las ssábanas se pegaron a mi piel en pereza cmpartida, las orejas se hundieron en la almohada escuchando los chasquidos de las plumas y el sonido de mi respiración buscando la suya.
El otro lado de la cama estaba vacío, lleno de ausencia. Sentado en medio del gran suelo de mármol oscuro veteado de rubí, en la pared derecha su ojo izquierdo, inquieto, trasparente. El cuerpo, cosido al suelo a puntadas, emanaba algo dulce del amor frustrado.
No volvería y nadie iría a buscarle, ni a mí, nadie vendría a ver qué había sido de nosotros.
Hubo un tiempo en que supe hacer las cosas.

sábado, 9 de julio de 2011

54

África, es oir esa palabra y algo dentro de mis pulmones tiembla y se agita mi estómago y me dan ganas de saltar, de correr y de vivir.
A partir de hoy el mundo podrá perderse en un país más.
Y es que el ébano, nunca ha tenido destellos tan brillantes.