"Yo sola entre los Dioses conozco la llave de la estancia donde está sellado el rayo." Roberto Calasso.

jueves, 24 de febrero de 2011

Critica no constructiva hacia el tiempo

Buen título, ¿Verdad?, por primera vez me dirigo a un supuesto oyente-lector-lo que sea que seais y bueno, ya sabeis todo el rollo de que no escribo para nadie mas que para mi y bla bla bla.
Empiezo por decir que odio el tiempo, me parece la mayor prisión de la historia, sí, mucho más que los padres, los gobiernos o los profesores.
¿Disparatado?, puede, como un amigo diría, todo es relativo menos, en mi opinión, el tiempo.
El tiempo parece que nos persigue, que nos acecha, siempre diciendo cuando moverte, cuando comer o cuando dormir, cuando estudiar, cuando besar, cuando decir hola y adiós.
Cuando el reloj marca las horas nos presiona incluso más que la preciosa sociedad, todos le hacemos caso, es el gran dictador de nuestro tiempo.
Aqui no caben rebeldías ni clandestinidad porque el tiempo es omnipresente y todo lo ve, como Santa Claus, como Los Reyes Magos (marcas registradas de nuestro tiempo "avanzado") y con su Tic Tac es peor que los días.
El pequeño y maldito segundo que se acumula y así pasan horas, días, meses, años y te mueres, y ni una sola vez has probado a vivir sin reloj porque te da miedo, te sientes inseguro fuera del orden preestalecido desde siempre.
Y, en realidad, no vives, entre segundo y segundo pienso cerrar los ojos y no contar el tiempo más que por el sol y las estrellas.
Romanticismo aunque no sea mi corriente favorita, tiremos los relojes al grito de viva la libertad y censuremos al dios Cronos, el tiempo es sólo una manera de control más.
Y puedo afirmar y afirmo, que el culto al reloj es peor que la religión.

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