"Yo sola entre los Dioses conozco la llave de la estancia donde está sellado el rayo." Roberto Calasso.

lunes, 10 de enero de 2011

Verás...

Puedo llegar a ser realmente insoportable.


Me gustan el viento y la lluvia, pero no el viento con lluvia, me encantan los libros pesimistas y atormentados pero no soporto la debilidad, las quejas ni los lloros.

Me gustan las ciudades grandes, pero me siento perdida en las multitudes.

Me gusta la noche pero tengo miedo a la oscuridad y me ponen nerviosa las luces parpadeantes.

Me gustan los ojos de las personas, los gatos, los chismes y las cosas brillantes, el café fuerte con azúcar, las cosas ácidas, no las dulces, el olor de la mandarina, el tacto de un piano y el sonido del lápiz sobre el papel, pero odio el plástico el algodón, las limas de uñas, el silencio y por tanto las bibliotecas, el tacto de las manos después de fregar y el sonido del agua está muy lejos de relajarme.

No me gustan los niños pequeños ni estoy de acuerdo con la monogamia y la sociedad occidental, me dan miedo los balones, me incomoda mi ignorancia y las conversaciones de ascensor, tampoco me gusta la leche, los colores apagados, el pop, ir de compras ni limpiar, me pone muy nerviosa el orden.

No me gustan las mentiras, por piadosas que sean, pero tampoco llevo bien la sinceridad absoluta.

Me encantan las paradojas, las cosas difíciles, el amanecer y el anochecer, correr me relaja, si hay una guitarra en la habitación tiene que estar en mis brazos, a no ser que haya un candidato mejor. Me encanta el olor a polvo y libro viejo, la ropa recién lavada, los jerséis grandes y las camisas de hombre.

Me ayuda hacer listas absurdas, me apasiona la psicología pero no soporto que me psicoanalicen, me encanta viajar, la gente extranjera, los museos, el arte, la historia, la astronomía, la genética y el modernismo literario, las matemáticas me parece fáciles.

Odio el tiempo, sobre todo perderlo y por tanto no me gusta comer ni dormir ni los relojes, que son peores que los padres, siempre marcando tu vida.

Todos los pies me parecen feos, no me gustan las gafas de sol porque ocultan los ojos pero si las risas, adivinar quién es el malo en las películas, las botas de agua de colores chillones y pisar la arena.

Siento fascinación por Nelson Mandela y por la película Al Este del Edén.

Soy difícil de tratar, cabezota, impulsiva, orgullosa, egocéntrica, caprichosa y arrogante, no se besar, mis abrazos son sosos y siempre estoy nerviosa o distraída.

Sí, soy insoportable, el mayor reto que podías haber encontrado, pero puedo intentarlo, siempre puedo intentar ser normal.

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